Jesús nos revela el Misterio de Dios, Comunidad de Amor




Pero Jesús no solo nos revela el amor de Dios a nosotros, sino también el rostro del Dios verdadero, que es en sí mismo Comunión de Amor: El Padre se da al Hijo engendrándolo, y, juntos, donan el Espíritu Santo: este es el corazón de la fe cristiana. 

Esta Comunión de amor no solo se manifiesta a los hombres por medio del Hijo, sino que se comunica realmente mediante la acción de Jesús y del Espíritu Santo. Ella constituye el compromiso fundamental del cristiano: construir en nuestro mundo el Reino de Dios, que es un Reino “de justicia, de amor y de paz”. “Padre, te ruego que todos sean uno, como Tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que Tú me has enviado” (Jn 17, 21). 

Comentarios